Puertas y ventanas

A través de las puertas se pasa; a través de las ventanas se ve. Y esto es escribir sobre obviedades. También es escribir sobre cine. Puertas y ventanas son el nexo entre nuestro sitio y el otro sitio en el que no estamos. Al que deseamos ir, en el que añoramos estar, el que imaginamos, el que nos da pavor, al que mirar y por el que nos miran, y al que jamás nos gustaría llegar. Otra cosa obvia, que a nadie se le escapa, es que el umbral de la puerta no es el umbral de la ventana. Y una última obviedad indiscutible es que ambas, puertas y ventanas, son elementos fundamentales en el cine.

En la narrativa del cine ha sido habitual el uso de la puerta para llevarnos a otro mundo. Es fácil recordar a Dorothy en su casa, en un lugar que ni nosotros ni ella sabemos cuál es, para abrir la puerta y descubrir un mundo en tecnicolor como era el de Oz. Aunque es en Centauros del desierto donde el cine más puro nos abre una puerta y nos lleva al desierto de Texas, como si de un viaje del tiempo se tratara. O la puerta del camarote de los Hermanos Marx, esa que no cesa de abrirse para dejar entrar cada vez a más personas. Claro que no todo es color de rosa tras una puerta, la segunda señora de Winters en Rebeca descubre, al atravesar una, cómo murió la primera, o la escena que da comienzo a Historias de Filadelfia, en la cual Cary Grant y Katherine Hepburn tienen una de las discusiones matrimoniales más recordadas de la historia del cine.

La puerta es, ante todo, lo tangible, lo accesible, lo que está en nuestras manos, sea un mundo imaginado como el de cualquiera de las alicias retratadas en la pantalla y su País de las Maravillas o todo lo contrario, pero siempre son caminos a seguir, de entrada o de salida. Son, en definitiva, el siguiente paso, como la puerta gótica de Xanadú, la mansión de Kane.

Las ventanas, por el contrario, no siempre son elementos tan fáciles de leer,pues no todas son tan indiscretas como la de Hitchcock, sino que son elementos más misteriosos. Siempre están entre dos mundos y hacen de intransitable puente etéreo. Su función es la de hacer saber que hay otros lugares, también la de que hay otros que viven en ellos, y la de ver y ser vistos. En The Master,Joaquin Fenix tiene que realizar unos paseos desde la chimenea a la ventana, él no deja de mirar lo que hacen fuera y lo que podría estar haciendo si hubiera aprendido la lección del día. Las ventanas son pizarras para John Forbes Nash, pero también muros entre la mente del maestro y el resto del mundo. Las ventanas de la central aeroespacial de Solaris, esas que los científicos prefieren evitar reuniéndose en la única sala sin ventanas de la estación, la biblioteca, son las que de algún modo les recuerdan siempre que no están en la Tierra, sino a expensas de ese océano.

Sigue leyendo en The Best & Brightest…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: